Fin de semana en Marrakech: los 10 mejores planes

fin de semana en Marrakech

Si quieres conocer los mejores planes que hacer en Marrakech en un fin de semana toma nota de estos consejos útiles y recomendaciones de viaje. Sin lugar a dudas, hay mucho que ver en 2 o 3 días en esta mágica ciudad marroquí.

En un fin de semana en Marrakech puedes disfrutar de La Medina, o callejear por los zocos y boutiques de la ciudad en Al Souk. No te pierdas tampoco los puestos de comida y encantadores de serpientes en Djemma el Fna. Y tampoco te pierdas la visita a un hammam, uno de los planes marroquíes más auténticos y llamativos.

Marrakech es seguramente la mejor opción para pasar un finde en Marruecos. Una mezcla entre los olores de los zocos (Marrakech tiene el mayor zoco de todo Marruecos), los sabores de la comida picante y la llamada del muecín que desde los minaretes proclama oraciones. La satisfacción durante tu viaje está asegurada.

Cómo llegar a Marrakech

Llegar a Marrakech es bastante fácil y barato. Su aeropuerto es el Aeropuerto Marrakesh Menara (RAK). Hay multitud de vuelos y es un aeropuerto completamente nuevo y decorado al estilo árabe con azulejos y diseños típicos.

Desde casi cualquier destino europeo puedes llegar a Marrakech por menos de 100 euros de ida y vuelta. Echa un vistazo a las ofertas de vuelo, hay muchas compañías que operan barato.

Fin de semana en Marrakech

Día 1 en Marrakech: Hammam, Djemma el Fna y Souk

Cuando aterrices en el aeropuerto de Menara, la mejor opción es pillar un taxi hasta tu alojamiento. También tienes la opción de ir en bus, la línea número 19 también llega a la plaza Jemaa El Fna, muy céntrica.

Dónde alojarse en Marrakech:

Si todavía no tienes alojamiento en Marrakech, las mejores zonas donde alojarte son La Medina (la mejor y zona principal de la ciudad donde están las atracciones), La Kasbah (barrio turístico al sur de la Medina),  Guéliz (las zonas más modernas) o en Hivernage (la zona más lujosa).

1. Visita un Hamman marroquí

El hammam, similar a un baño turco, es de lo más auténtico de Marruecos. Es el lugar donde los marroquíes suelen ir los fines de semana, con un baño de vapor seguido de un masaje. No es el típico spa, ya que la atmósfera y estilo es muy particular.

Una vez allí, te lavan y frotan exfoliándote completamente. Es una experiencia única en la vida. Si vas a pasar un fin de semana en Marrakech y no visitas un Hammam, estás loco.

Los hammam más lujosos están en los hoteles La Mamounia o Royal Mansour. Sus balnearios son magníficos, sin embargo, son extremadamente caros comparados con los Hammam tradicionales de Marrakech. Un día en el hammam de La Mamounia son unos 50 euros, sin incluir ningún tratamiento.

2. Experimenta Jemaa el Fna

El corazón de la ciudad es la inmensa y colorida Jemaa El Fna, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Es una gran zona peatonal, un lugar de encuentro y entretenimiento a todas horas, de día y de la noche, con puestos de venta de frutas secas y zumos baratísimos.

Por la mañana la plaza está repleta de encantadores de serpientes, magos, narradores, músicos y acróbatas durante el día. También mujeres que decoran las manos con henna, entrenadores de monos y Gnawa, personajes vestidos de forma especial y divertida, que rebotan al ritmo de sus máscaras de metal para atraer a los turistas a hacerse fotos.

Por la tarde, a partir de las 18h, como por arte de magia la plaza cambia de cara: empiezan a montar puestos de comida, todos identificados con un número, donde se puede cenar disfrutando de los platos típicos. Alrededor de la plaza hay muchas terrazas panorámicas, lleno de puestos iluminados por linternas de gas, y la mágica puesta de sol.

Aunque comer en la plaza es increíble, ten cuidado ya que algunos de los puestos de comida se aprovechan de los turistas. Te traerán platos extra de comida y te dirán que es gratis. Pero al final te lo pueden cobrar diciendo que incluye toda la “comida de cortesía”. A menos que sean aceitunas y pan (costumbre en Marruecos) no dejes que dejen en tu mesa nada que no hayas pedido.

Al norte de la plaza está el distrito de Souk, que será el siguiente plan que te recomiendo, un lugar lleno de tiendas con especias, esencias fragantes, artículos de cuero y artesanías.

3. Descubre el mercado de Souk

Después de la cena, puedes dar una vuelta hasta llegar al Souk, a un paseo a pie de la plaza Jemaa El Fna. Normalmente cierran alrededor de las 20h-21h, así que tendrás que cenar pronto, o invertir el orden de visita.

Incluso si no está planeando comprar nada, vagar por las concurridas calles del mercado del zoco es una experiencia en sí misma. Aquí encontrarás puestos y tiendas de multitud de especias aromáticas. Si te gustan las antigüedades, hay lámparas marroquíes, alfombras beréberes y mucho más. Y no te olvides de regatear!

Cada zoco se especializa en un material, y la multitud de pequeñas tiendas muestran la mercancía. Hay zapatos y sandalias cosidas a mano, cinturones, productos de aceite de argán, alfombras, cerámica, especias y mucho más.

Día 2 en Marrakech: visita a las mezquitas, Ben Youssef Madrasa y Las Tumbas Saadíes

4. Mezquitas en Marrakech

A diferencia de otros países, las numerosas mezquitas dispersas por la ciudad no son accesibles a los no musulmanes, por lo que se puede caminar en las inmediaciones para observar las incrustaciones exclusivamente desde el exterior.

La más famosa es la mezquita de Koutoubia, que con su minarete de más de 70 metros de altura es el punto de referencia religioso de la ciudad y está considerada como uno de los monumentos más bellos del Magreb. Otra mezquita de las más hermosas de la ciudad es la mezquita de la Kasba, con un friso de cerámica blanca y verde.

5. Visita a la imponente y hermosa Madrasa de Ben Youssef

La imponente y hermosa Madrasa de Ben Youssef, es la antigua escuela coránica medieval más impresionante de Marruecos. Es uno de los pocos lugares religiosos donde los no musulmanes pueden entrar. El centro del edificio es un patio, con una pila rectangular de mármol de Carrara y ricas decoraciones de estuco.

La madraza Ben Youssef es un lugar que probablemente habrás visto en fotos de Instagram un sinfín de veces, una verdadera obra maestra del arte marroquí. Azulejos de alícea, intrincado estuco y madera de cedro finamente tallada, quedarás impresionado.

Las inscripciones son citas del Corán, siendo la más común su invocación inicial: “En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso”. Te recomiendo ir antes de las 14h, ya que se llena muchísimo por la tarde y puede que tengas que hacer cola para entrar.

6. Las Tumbas Saadíes

Las tumbas de la dinastía Saadí, que gobernó Marruecos de 1554 a 1669, es otra de las visitas obligadas en Marrakech si vas un fin de semana. El mausoleo de la dinastía del mismo nombre, es una evocadora y suntuosa necrópolis, entre mármoles, oro e incrustaciones.

Un pequeño oasis en la medina, silencioso y un poco místico. Te recomiendo visitarlo con un guía para sacar el máximo provecho de la historia y arquitectura del lugar. Fui sin guía y no me pareció tan emocionante hasta que lo leí después de mi viaje a Marrakech.

Acerca de la comida marroquí, incluye entre sus platos más típicos el cous cous tajine, los frutos secos y los dulces de todo tipo, te sorprenderá sin lugar a dudas. Marrakech está lleno de restaurantes de todo tipo y rango de precios o puestos donde se puede comer rápido.

Día 3 en Marrakech: Jardín de Majorelle, visita en globo, Palacio El Badi y otras actividades

7. Jardín de Majorelle

Fuera de la medina, en la parte nueva de la ciudad, vale la pena visitar el nuevo barrio de Gueliz y, en particular, los Jardines Majorelle, un oasis colorido y relajante que recoge una gran variedad de plantas tropicales. Los jardines eran el refugio del pintor Jacques Majorelle, que había comprado el terreno y construido su oasis allí en los años 20-30.

Cuando murió en los años 60, los jardines fueron abandonados pero después de unos veinte años fueron comprados y restaurados por Pierre Bergè y el diseñador Yves Saint Laurent. En el jardín, entre senderos, puentes y pasarelas de madera en amarillo y azul, se encuentran pequeños estanques, estanques de peces, plantas acuáticas y tropicales.

También hay un mausoleo en memoria de Yves Saint Laurent. En el mismo vecindario, caminando por ahí, encontrarás centros comerciales, tiendas de lujo, y la Marrakech más moderna y occidental.

8. Panorámica de la ciudad en globo

Dependiendo de tiempo del que dispongas, si tu fin de semana es largo y sale tu vuelo el domingo por la noche o el lunes por la mañana, otra actividad que te dejará un fantástico recuerdo es la visita en globo sobrevolando la Cordillera del Atlas.

Si no te importa gastar algo de dinero, te recomiendo explorar la ciudad de Marrakech desde el aire. Vale totalmente la pena y después de la visita, se sirve un desayuno bereber seguido de un paseo en camello por el desierto.

9. Palacio de la Bahía y El Palacio de El Badi 

Si dispones de poco tiempo, te recomiendo centrar tu atención en un solo palacio de Marrakech. El Palacio de la Bahía  es un hermoso palacio de estilo árabe-andaluz. La estructura prácticamente no contiene mobiliario, pero la decoración, los mosaicos y los techos de madera pintados y tallados de las distintas habitaciones son una maravilla.

El jardín está lleno de flores y plantas, y contiene algunos de los techos mejor pintados de la ciudad. Al sur del gran patio está el gran riad con fragantes árboles frutales y la epifanía de la arquitectura árabe. Tiene un aspecto majestuoso.

El Palacio El Badi, aunque en ruinas, es impresionante. Es menos turístico  y cuesta menos. Si pagas sólo 10 dirhams extra, también puedes ver el púlpito cordobés original de la mezquita de Koutoubia.

10. Otras actividades

La verdad que hay mucho que ver en Marrakech, y en un fin de semana, no sé si te dará tiempo a explorar estas otras actividades…pero no quiero dejar el post sin mencionar algunos fantásticos planes adicionales que hacer en esta ciudad Marroquí. Por ejemplo:

– Una parada en el Qubba Almoravide, una cuenca de ablución, la única evidencia del arte almorávide en la ciudad, construida en el año 1000, también merece la pena visitarla si te da tiempo durante tu fin de semana en Marrakech.

– Una de las entradas a las antiguas murallas de la ciudad, una enorme puerta ricamente decorada con diseños geométricos, que data del siglo XII (Bab aguenaou).

Dos noches y tres días son ideales para conocer Marrakech, y para dejarte abrumar por el ambiente marroquí. Además de las muchas cosas que hay que ver, los ruidos, olores y sabores te permitirán vivir una experiencia emocional evocadora.La animada (y caótica) Jemaa El Fna es un lugar que tienes que visitar al menos una vez en la vida!

¡Disfruta de Marrakech y de Marruecos!

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